Costa Rica es un estado confesional, en muchos aspectos de su vida política, entre algunos de los ejemplos podemos citar:

- La constitución política avala a la religión católica como la del estado en su artículo 75
- En debates y resoluciones de algunos conflictos concernientes al estado muchas veces se puede ver al obispo como el moderador (como el “procurador de moral”)
- El día de las elecciones presidenciales, como parte del protocolo está la misa en la catedral metropolitana, a la cual deben asistir los candidatos, “que casualmente la mayoría se encuentran en amiguismo con la Santa Madre Iglesia”
- A propósito de las elecciones, en las elecciones pasadas los candidatos que pretendían quitar privilegios a la iglesia católica, y establecer un ecumenismo, una ayuda a toda forma de culto, o proponían un estado anticlerical del todo, fueron, casualmente los que obtuvieron menor cantidad de votos.
- Las guías sexuales que si no son MEGA retrógradas no funcionan en los colegios donde las muchachitas salen embarazadas y no saben por qué.
Entre otras cosas, por ahí leí que existe un proyecto de ley que establece una ayuda equitativa a toda forma de culto que no atente contra “la moral universal y las buenas costumbres”, exonerándoles de algunas obligaciones fiscales, pero ha sido archivado en el 2002(expediente 14709), y en el 2006 se reabrió el proceso en el expediente 16280, ahora se encuentra en revisión, sin muchas esperanzas en el parlamento.
Un estudio a escala nacional sobre religión realizado por la Universidad de Costa Rica en el año 2004, determinó que el 47 por ciento de la población del país se identifica como practicante de la religión católica romana, 25 por ciento se considera católico no practicante, 13 por ciento dice ser protestante evangélico, 10 por ciento informó que no tenía religión y 5 por ciento declaró pertenecer a “otra religión”.
Aparte de la religión católica predominante, existen otros grupos religiosos en el país. Metodistas, luteranos, Bautistas y otros grupos protestantes cuentan con un número significativo de miembros. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (mormones), tiene un templo ubicado en San José que funciona como centro de culto regional para Costa Rica, Panamá, Nicaragua y Honduras. Aunque representan menos del uno por ciento de la población, los Testigos de Jehová tienen una fuerte presencia en la costa caribeña. Los Adventistas dirigen una universidad, que atrae a estudiantes de toda la cuenca del Caribe. Los grupos religiosos no cristianos tales como el Judaísmo, Islamismo, Taoísmo, Hare Krishna, Cienciología, movimiento Tenrikio y la Fe Bahá’í afirman tener miembros en todo el país, pero la mayoría de sus seguidores residen en el Valle Central. En tanto no existe una correlación general entre religión y grupos étnicos, la población indígena de nuestro país suele profesar el animismo más que otras religiones.
Es verdad que desde la primera constitución a la que estuvo sometido el pueblo costarricense, la constitución de Cádiz, se proclamaba a la religión católica como UNICA, verdadera y con exclusión de cualquier otra, observando a los practicantes de otras religiones que entraran al país como sediciosos, rebeldes y paria, así fue hasta la constitución del 15 de abril de 1869 promulgada por don Ricardo Jiménez, y a partir de ahí no sufrió muchas modificaciones, ni siquiera en la constitución actual, donde no se discutió mucho el asunto de la religión y se transcribió, en el artículo 76 lo que decía la constitución de 1871 en su artículo 66, el cambió más considerable se dio en el artículo 1 de ley No. 5703 del 6 de junio de 1975, que dispuso variar la numeración al antiguo artículo 76 (de la Religión), que pasó a ser el actual 75.
La redacción actual del artículo 75 es la siguiente: “La Religión Católica, Apostólica, Romana, es la del Estado, el cual contribuye a su mantenimiento, sin impedir el libre ejercicio en la República de otros cultos que no se opongan a la moral universal ni a las buenas costumbres.”
En la asamblea constituyente de 1949 se presentaron propuestas por parte del Diputado Vargas Castro que pretendían cambiar la redacción de este artículo y dar mayor libertad religiosa, pero no se le dio mayor importancia y se pasó por alto esta moción, y otras parecidas que han ido surgiendo con el paso del tiempo, para tener una nación menos parcializada en cuanto al asunto de culto.
Actualmente, gracias a un grupo de personas llamado “Movimiento por un Estado Laico en Costa Rica” (MELCR) ha estado moviéndose para la reforma del artículo 75 y del juramento Constitucional, el 194, los cuales habrían de quedar de esta manera:
- “Artículo 75.- Toda persona es libre de adoptar y profesar una religión que sea respetuosa de los derechos humanos, o bien de no adoptar ninguna. El Estado será neutral en materia religiosa, pero garantizará el ejercicio de esta libertad, conforme a la ley.”
- “Artículo 194.- El juramento que deben prestar las personas que sean designadas en los cargos de la función pública, según lo dispuesto en
el artículo 11 de esta Constitución, es el siguiente: ‘–¿Jura por sus convicciones y promete a la Patria observar y defender la Constitución y las leyes de la República; y cumplir fielmente los deberes de su cargo?’ –Sí, juro. –Si así lo hiciere, que la Patria se lo reconozca; y si no, que ella se lo demande’. (tomados del sitio del Movimiento)
Propuestas que podrían validarse tales como el estado laico, o el estado de la absoluta libertad religiosa son factibles, viéndolo desde la óptica de que el estado no puede tener religión oficial, por ser un ente jurídico, sin alma, por lo tanto exento de practicar filosofías escatológicas, y mas bien permitiendo que sus habitantes armónicamente y sin coacción alguna practiquen la filosofía de vida o el culto de la manera que se sientan mejor, promoviendo la igualdad social y el libre ejercicio de las libertades individuales de todos los seres humanos.
Por esto y otro montón de cosas, vamos por un Estado laico, Costa Rica puede hacerlo.

Por dicha no es windows, respondo, es Linux, y no tiene nada que envidiarle al Windows, es más, para mi es mejor.
